Toc Toc Toc

“Tantos soldados para custodiar a una pobre mujer, pero yo con mi sangre les formaré un patrimonio a mis hijos.”

Josefa Ortiz.

 

¡Toc toc toc! Josefa, desesperada, golpeaba el piso con el tacón de su zapato; su esposo la había encerrado en su habitación.

¡Toc! ¡Toc! ¡Toc! Golpeaba cada vez con más fuerza y, con los ojos ahogados en lágrimas, recordó la última reunión, cuando se decidió que el primero de octubre darían inicio a la Guerra de Independencia…

El Cucarachero